salmos 91:7 Caerán a tu lado mil,Y diez mil a tu diestra;mas a ti no llegará.
La Pascua del nuevo pacto, el método para escapar del desastre del infierno
Por eso Jesús nos enseñó que no debemos ir al infierno aunque perdamos una parte de nuestro cuerpo. Para salvarnos del desastre del infierno, Él estableció la verdad: la Pascua del nuevo pacto.
Lc. 22:7-15 “Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua. Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la comamos. […] Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararon la pascua. Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con él los apóstoles. Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca!”
¿Por qué creen que Jesús deseó comer la Pascua tan ansiosamente? Fue porque quiso buscar y salvar lo que se había perdido (Lc. 19:10). La Biblia describe el sufrimiento del eterno desastre del infierno como la destrucción, y ser rescatados de este como la salvación. Para salvarnos de tan horrible desastre en el tormento eterno del infierno, Jesús vino a esta tierra y deseó ansiosamente celebrar la Pascua.
Lc. 22:19-20 “Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.”
Jesús permitió a sus discípulos comer el pan y beber el vino como símbolos de su santo cuerpo y su santa sangre, y lo llamó “nuevo pacto”. Aquí, necesitamos pensar por qué Jesús estableció el nuevo pacto en la Pascua. La palabra “Pascua” significa “saltar” o “pasar por encima”. ¿Qué pasa por encima? Un desastre.
Éx. 12:11-14 “[…] es la Pascua de Jehová. Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová. Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto. Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis.”
La ceremonia de la Pascua se remonta a los tiempos del Antiguo Testamento, hace 3500 años. En el tiempo del Éxodo, Dios ordenó a los israelitas sacrificar un cordero por cada familia y poner la sangre del cordero en el dintel y en los postes de las puertas de sus casas. Luego prometió protegerlos haciendo que los ángeles destructores pasaran por encima de sus casas cuando vieran la sangre.
La Pascua tiene un significado simbólico para nosotros: los desastres pasan por encima. El desastre más grande no es las diez plagas de Egipto ni las siete plagas postreras. Es el desastre del infierno. El pan y el vino de la Pascua no son simplemente pan y vino, sino que tienen la promesa de Dios de salvarnos del desastre del infierno.
Es por eso que Jesús deseó ansiosamente celebrar la Pascua con sus discípulos antes de sufrir. En ese momento, Jesús ya sabía que el día siguiente sería crucificado y sufriría un gran dolor, siendo insultado y ridiculizado delante de muchas personas. Pensando en su inminente sufrimiento, oró en la loma Getsemaní; cuando oró, su sudor era como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra (Lc. 22:39-44). Podemos imaginar qué angustiado y consternado estuvo en ese momento. Sufrió ese horrible dolor para salvarnos del infierno y abrir el camino de vida para nosotros. Por eso, el valor de la Pascua es inconmensurable.
Mt. 26:17-19, 26-28 “El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua? Y él dijo: Id a la ciudad a cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa celebraré la pascua con mis discípulos. Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la pascua. […] Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.”
Jesús dio el significado del perdón de pecados a la Pascua, el método de escapar de los desastres. Ya que nuestros pecados son perdonados, ahora podemos escapar del desastre del infierno y regresar al reino de Dios. Para salvarnos del eterno castigo en el infierno, Dios vino a esta tierra y estableció la Pascua del nuevo pacto, sufriendo voluntariamente y sacrificándose de todas las formas posibles. ¿Cómo podemos expresar completamente con palabras la grandeza del amor y la gracia de Dios?

Por medio de la pascua las plagas pasando por los seguidores..
ResponderBorrarsin importa en que época estamos los pueblos de Dios siempre guardan la Pascua que Dios les mando.
ResponderBorrarY en esta época unicamente la iglesia de Dios sociedad misionera mundial celebra la Pascua que Cristo Ahnsahnghong la permitió
gracias Padre Ahnsahnghong y la Madre celestial_Jerusalén Madre
Para salvarnos debemos guardar la Pascua del nuevo pacto.
ResponderBorrarDebemos participar en la pascua.
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